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Federico Ferroggiaro: “Para mí la literatura tiene que enfrentarse a los medios”

El escritor y periodista habló de todo: sus inicios, su vocación como escritor, sus historias, y nos dejó interesantes reflexiones sobre la inseguridad y los medios.

 

En el marco de un nuevo año de Narrativas Lab, estuvimos entrevistando a Federico Ferroggiaro. El autor rosarino participa del proyecto en esta edición con su cuento “Un Tipo en Moto”, que pertenece a “Dos pares de seis”, su última obra publicada. Es el más reciente de sus cuatro libros de cuentos.

PerRosUAI: Nos remitimos a los inicios, ¿cuales fueron tus primeros contactos con la literatura?

Federico Ferroggiaro: Toda mi vida fui lector, me crié en una familia de lectores. Comencé a leer de chico con siete u ocho años. Me gustaba leer a Julio Verne, un clásico. Después, en la edad juvenil Tom Sawyer, Huckleberry Finn, de Mark Twain.

PRU: De ahí a querer dedicarte a la literatura, a estudiarla. ¿Qué pasó?

FF: Fue en segundo o tercer año del secundario en la biblioteca de la escuela militar. La biblioteca y el fútbol eran mi escape. Mis pasiones. Comencé a escribir cuentos, después poemas para las chicas. La cuestión era si podría vivir de eso. Hay gente que sí, pero no era mi caso. Pensé en algo relacionado, que me mantuviera vinculado. Primero el periodismo, después la radio, pero me dejó de gustar al ambiente. No era como ahora, había pocos medios, poco que elegir. Terminé dedicándome por decantación; en los noventa seguía escribiendo, pero tenía en claro que no iba a pagar por publicar.

PRU: ¿Lo hacías por pasión?

FF: Tal cual. Me decían que lo hiciera, pero no quería pagar. Quería ganar algo. Cuando comencé a usar internet, empecé a participar de concursos de revistas literarias de otros países. Me publicaban, sentí que entonces no era tan malo. Esa fue la convicción que me llevó a seguir publicando.

PRU: ¿Era un hobby? ¿Dejó de serlo?

FF: Sí, pero no es un oficio. Más allá de que pueda ganar algo no es mi actividad central. Sigue siendo por decisión y por pasión  Mi primer libro salió en 2009 porque gané un concurso de la Municipalidad de Rosario. Estaba terminando la carrera de Letras, lo recuerdo con alegría. Había alcanzado mi objetivo de los últimos diez años. Lo importante fue publicar el libro en la Editorial Municipal, una de las más importantes de la ciudad.

PRU: ¿Sentiste reconocimiento?

FF: Empecé a existir como persona que escribe en Rosario, no como escritor, persona que escribe. El reconocimiento que es el pensamiento de la gente, después hay que sostenerlo, si no eso se diluye.

PRU: Si bien escribiste novelas, ¿preferís el formato de cuentos?

FF: Me siento más cómodo con la versión acortada, pienso las historias en esa extensión. Me gusta meterme en los personajes, situaciones y en cómo narrarlo. No me termina de hacer feliz el formato de novela, aunque haya escrito. Me gusta escribir con la libertad de no tener que llegar a 200 páginas que me pida un editor.

PRU: Sobre la construcción de tus historias, ¿cuál es tu fuente de inspiración?

FF:  No sé si inspiración es el nombre. Es algo que me pasa en algún momento. No algo intenso o único. Escucho algo, algún gesto o actitud y pienso en lo que podría venir después.

PRU: ¿Autores que te inspiren?

FF: Podría decirte quienes me invitaron a seguir leyendo. A los 15 años Cortázar me dejaba con la boca abierta. Después Onetti, Borges, Bioy Casares. Un poco menos García Márquez. De más grande la literatura italiana como Dino Buzzati. Me saco el sombrero, pero lo que yo hago va por el otro lado.

PRU: ¿Qué momento de tu vida atravesabas cuando escribiste “Un tipo en moto”?

FF: Debe ser de mediados de 2014, me empezaba a separar de la madre de mis hijos. De ahí el tópico de la mujer indefensa. Una parte la escribí en mi casa y la otra en la UTN, fue un cuento que salió de un tirón.

PRU: ¿Qué parte te costó más?

FF: Fue al querer tocar el terrorismo islámico y el tema de los israelíes. Ella estaba en la comisaría cerca de un policía y un guardia que podrían ayudar e igual estaba indefensa. Tuve que ser cuidadoso, no quería parecer antisemita, quería sugerir todas esas tensiones.

PRU: ¿Es ese el punto más tenso de la historia?

FF: No sé si el más tenso, pero si donde fluyen mayor cantidad de tensiones. Aparece la persecución como problema individual, el Medio Oriente como problema mundial, y la desconfianza a las autoridades en lo local.

PRU: ¿Es la inseguridad uno de los temas más tensos?

FF: Sí, pero ¿qué inseguridad? Si es la visión mediática de un negrito robandole a un blanquito, entonces no, en el cuento no hay eso. Queria que la inseguridad sea un tipo en una super moto. Un abogado o arquitecto. Que él pueda perseguirte para matarte. La inseguridad más allá de las clases sociales.

PRU: Confronta con la visión de los mediios, ¿es intencional?

FF: Totalmente, es más, para mí la literatura tiene que enfrentarse a los medios. Y puede perder, seguramente pierda. Pero a diferencia la literatura, puede durar un poquito más. Al diario lo compras hoy y lo tiras mañana, en cambio la literatura perdura. Puede ser escrito en 2012, publicado en 2014, leído hoy y mañana pasar a otra mano. Se vuelve a leer.

PRU: ¿Cómo debe enfretantar la literatura a los medios?

FF: Desde ese lugar. Enfrentarlo, perder, el medio tiene más posibilidades de triunfar porque tiene una mirada menos acrítica. Es más fácil creerle. Es más sencillo creer que todos los negritos son malos. La literatura tiene que romper con ese prejuicio. Aunque después un negrito te robe. No quiere decir que otro haga lo mismo. Me puede robar un blanquito y yo no voy a decir que otro tambien me puede robar. ¿Por qué? Porque los dos son blanquitos. Hay que trabajar esos prejuicios. Ahora hablamos de este porque decidí tocarlo en el cuento, pero hay un montón. De todo tipo.

PRU: ¿Cómo el caso de la mujer?

FF: A mi me gusta mucho que la mujer aparezca valiente. Sí, huye,  pero es valiente, en algún momento va a enfrentar lo que se viene. Aunque haya fantaseado con una historia de amor. Porque nunca un tipo había estado detrás de ella tanto tiempo. La siguió por toda la ciudad. Una mirada romántica.

Le preguntamos a Federico Ferroggiaro qué espectativas tiene acerca del trabajo sobre su historia en Narrativas Lab, y así nos contestó:

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